Las Cuentas Anuales

Las Cuentas Anuales son los documentos que recogen toda la información contable y financiera de la empresa, y son necesarias para cubrir las necesidades de los usuarios en el proceso de toma de decisiones. Están reguladas por la Ley de Sociedades de Capital (texto refundido aprobado en el Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio).

Estos documentos deben ser presentados por todas las sociedades mercantiles, y están compuestas por:

  • Balance de Situación. Nos muestra la información cualitativa y cuantitativa de los elementos con los que la empresa realiza su actividad. Estos elementos vienen separados en activos, pasivos y patrimonio neto.
  • Cuenta de Resultados o de Pérdidas y Ganancias. Este documento presenta el resultado de explotación en un ejercicio determinado. Este resultado se obtiene de restar a los ingresos del ejercicio (diferenciados en ingresos de explotación, ingresos extraordinarios e ingresos financieros), los gastos ocasionados en el ejercicio (diferenciados en gastos de explotación, gastos extraordinarios, gastos financieros, y el gasto por el impuesto sobre sociedades).
  • Estado de Cambios en el Patrimonio. Esta cuenta muestra la información que afecta a los Fondos Propios de la sociedad, ya deriven del resultado de explotación, de operaciones que han sido imputadas al Patrimonio Neto, o de operaciones realizadas entre los socios o propietarios con la sociedad.
  • Estado de Flujos de Efectivo. Muestra los medios que ha tenido la empresa para financiar sus operaciones. Recoge los flujos de caja de la empresa durante todo el periodo económico, tanto de aportaciones propias como ajenas.
  • Memoria. La memoria es la parte final de las Cuentas Anual. Sirve para completar, ampliar y explicar la información incluida en el Balance y la Cuenta de Resultados, así como cualquier otra información adicional, como un cambio de criterio en la contabilidad.

¿Quién las debe formular?

Las cuentas anuales se deben elaborar cada doce meses, salvo en los casos de constitución, disolución, modificación de la fecha de cierre del ejercicio social.

Deben estas formuladas y firmadas por el empresario o los administradores, en un plazo máximo de tres meses desde el cierre del ejercicio.

 

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